Juan Hidalgo

Las Palmas de Gran Canaria | 1927

Biografía

Las Palmas de Gran Canaria, 1927.
Ayacata, Gran Canaria, 2018.

Encarna el espíritu de las vanguardias, con su afán por borrar los límites y ampliar los márgenes de la creación.

Su primera formación fue musical, pero su interpretación abierta del hecho creativo lo convierte en un artista multimedia que se mueve libremente por el mundo de la música, la poesía y la plástica, a través de sus libros, escritos, composiciones musicales, arte postal, acciones y performances, arte objetual, acciones fotográficas, etc. La versatilidad de los soportes atestigua la primacía de lo conceptual en una poética que se despliega con humor, sexo, ironía y desmitificación. Para Juan Hidalgo los géneros artísticos son permeables, la actitud ante el hecho creativo es lo que define. Al primar lo conceptual, cualquier soporte es válido. Es un creador manierista.
La biografía de Juan Hidalgo está llena de primicias. Es el primer compositor español invitado a los míticos festivales de Darmstadt, el primero en hacer una composición electroacústica, el fundador de ZAJ y el creador de los etcéteras. Su itinerario es singular, todo lo inaugura.
Su obra nunca ha tenido una aceptación clamorosa. Sólo en los últimos años empieza a ser entendida y valorada, hasta entonces permanecía al margen de los circuitos artísticos. Al parecer ese es el destino de los pioneros, dejar trabajar al tiempo. Y, mientras discurre, seguir adelante, hacer cosas y reflexionar. Como hace Juan Hidalgo, que señala al tiempo como el vehículo primordial e ineludible del material sonoro, de la gramática musical. Y que también afirma: cualquier actividad, incluso el pensar, es música. Conclusiones radicales que orientarán su estrategia ante el hecho artístico, su búsqueda de un lenguaje no exclusivamente sonoro.

Y entonces aparece ZAJ, en el Madrid de 1964, el grupo de vanguardia más perturbador de los últimos sesenta años. Se manifiestan con arte postal, libros y conciertos. Aunque ZAJ es un grupo abierto al que se suman algunos artistas, los miembros cardinales son Juan Hidalgo y Walter Marchetti, y posteriormente Esther Ferrer. Un concierto ZAJ es música para los ojos y para los oídos, sugerencias dadaístas y futuristas, instrumentalización del silencio y del Zen. En ellos hay música, y también hay algo más. Lo teatral y lo musical navegan en un mismo escenario.
Su trabajo ha sido reconocido con distinciones como el Premio Canarias 1987 de Bellas Artes e Interpretación, la Medalla de oro al mérito en las Bellas Artes del Ministerio de Cultura de 1989, la Medalla de oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid en 2001, culminando con el Premio Nacional de Bellas Artes en 2016. Así como en grandes exposiciones, destacando la retrospectiva ZAJ del Museo Reina Sofía de Madrid en 1996, la antológica “De Juan Hidalgo” de 1997 en el CAAM de Las Palmas y La Recova de Santa Cruz de Tenerife, la retrospectiva “En Medio del volcán” que viaja por Méjico y Perú a lo largo del 2004 y “Desde Ayacata” que se pudo ver en el TEA de Tenerife, ARTIUM en Vitoria-Gasteiz y el CAAM de Las Palmas de G.C. a partir del 2009, tras su fallecimiento, se realizó una gran retrospectiva comisariada por Fernando Castro Flórez en La Principal de Tabacalera en Madrid en noviembre de 2018.
Juan Hidalgo es la creatividad pura, sin contornos. A veces grácil, otras brutal, siempre transgresora.

Las Palmas de Gran Canaria, 1927.
Ayacata, Gran Canaria, 2018.

Encarna el espíritu de las vanguardias, con su afán por borrar los límites y ampliar los márgenes de la creación.

Su primera formación fue musical, pero su interpretación abierta del hecho creativo lo convierte en un artista multimedia que se mueve libremente por el mundo de la música, la poesía y la plástica, a través de sus libros, escritos, composiciones musicales, arte postal, acciones y performances, arte objetual, acciones fotográficas, etc. La versatilidad de los soportes atestigua la primacía de lo conceptual en una poética que se despliega con humor, sexo, ironía y desmitificación. Para Juan Hidalgo los géneros artísticos son permeables, la actitud ante el hecho creativo es lo que define. Al primar lo conceptual, cualquier soporte es válido. Es un creador manierista.
La biografía de Juan Hidalgo

está llena de primicias. Es el primer compositor español invitado a los míticos festivales de Darmstadt, el primero en hacer una composición electroacústica, el fundador de ZAJ y el creador de los etcéteras. Su itinerario es singular, todo lo inaugura.
Su obra nunca ha tenido una aceptación clamorosa. Sólo en los últimos años empieza a ser entendida y valorada, hasta entonces permanecía al margen de los circuitos artísticos. Al parecer ese es el destino de los pioneros, dejar trabajar al tiempo. Y, mientras discurre, seguir adelante, hacer cosas y reflexionar. Como hace Juan Hidalgo, que señala al tiempo como el vehículo primordial e ineludible del material sonoro, de la gramática musical. Y que también afirma: cualquier actividad, incluso el pensar, es música. Conclusiones radicales que orientarán su estrategia ante el hecho artístico, su búsqueda de un lenguaje no exclusivamente sonoro.

Y entonces aparece ZAJ, en el Madrid de 1964, el grupo de vanguardia más perturbador de los últimos sesenta años. Se manifiestan con arte postal, libros y conciertos. Aunque ZAJ es un grupo abierto al que se suman algunos artistas, los miembros cardinales son Juan Hidalgo y Walter Marchetti, y posteriormente Esther Ferrer. Un concierto ZAJ es música para los ojos y para los oídos, sugerencias dadaístas y futuristas, instrumentalización del silencio y del Zen. En ellos hay música, y también hay algo más. Lo teatral y lo musical navegan en un mismo escenario.
Su trabajo ha sido reconocido con distinciones como el Premio Canarias 1987 de Bellas Artes e Interpretación, la Medalla de oro al mérito en las Bellas Artes del Ministerio de Cultura de 1989, la Medalla de oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid en 2001, culminando con el Premio Nacional de Bellas Artes en 2016. Así como en grandes exposiciones, destacando la retrospectiva ZAJ del Museo Reina Sofía de Madrid en 1996, la antológica “De Juan Hidalgo” de 1997 en el CAAM de Las Palmas y La Recova de Santa Cruz de Tenerife, la retrospectiva “En Medio del volcán” que viaja por Méjico y Perú a lo largo del 2004 y “Desde Ayacata” que se pudo ver en el TEA de Tenerife, ARTIUM en Vitoria-Gasteiz y el CAAM de Las Palmas de G.C. a partir del 2009, tras su fallecimiento, se realizó una gran retrospectiva comisariada por Fernando Castro Flórez en La Principal de Tabacalera en Madrid en noviembre de 2018.
Juan Hidalgo es la creatividad pura, sin contornos. A veces grácil, otras brutal, siempre transgresora.

Obras

Simbolo

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